
Cómo crear personajes para un cómic: protagonistas, villanos y mucho más
Así diseñamos los personajes de nuestro propio cómic en clase:
En nuestras clases no sólo aprendemos a dibujar sino que también aprendemos a crear historias, imaginar mundos y dar vida a personajes a los que les pasan prácticamente de todo.
El viernes pasado creamos los personajes que aparecerán en el cómic que diseñará cada alumno y alumna.
Para hacerlo, utilizamos un mapa de personajes que nos ayudó a pensar no solo en cómo serían físicamente, sino también en sus poderes, objetivos, relaciones y personalidad.

El protagonista y su mejor amigo
Empezamos por el personaje principal de nuestra historia: el protagonista. Tiene un objetivo que quiere conseguir y un súper poder que le ayudará en su aventura... Pero ningún héroe está completo sin alguien que le acompañe en el camino: su mejor amigo.
El antagonista: el enemigo del protagonista
Toda buena historia necesita un conflicto. Por eso, cada protagonista tiene también un antagonista, un personaje que hará todo lo posible para impedir que consiga su objetivo. El enemigo también tiene su propio poder y su fiel compañero.
Así conseguimos que nuestros personajes tengan objetivos enfrentados y que pueda surgir una verdadera historia de aventuras.

El amigo chaquetero
Pero aquí es donde las cosas empiezan a complicarse…
También inventamos un personaje chaquetero, de esos que cambian de bando dependiendo de lo que más les interese.
A veces ayudará al protagonista y otras veces al antagonista. ¿De qué lado estará al final? Eso dependerá de sus propios intereses…
Este tipo de personajes nos permite introducir algo muy importante cuando aprendemos cómo crear un cómic: los personajes no tienen por qué ser completamente buenos o malos. Pueden tener sus propias motivaciones, contradicciones y secretos.
El personaje que no se entera de nada… pero tiene el mayor poder
Y dejamos para el final uno de nuestros favoritos.
Creamos también al personaje que no se entera absolutamente de nada de lo que está pasando, pero que, sin saberlo, posee el mayor poder de toda la historia.
Porque a veces el personaje que parece menos importante puede terminar siendo fundamental para la trama.
¿Dónde ocurre nuestra historia?
Una vez creados los personajes, tocaba decidir dónde sucede todo. Pensamos en el mundo en el que viven, los lugares que podrían aparecer en las viñetas y las situaciones que tendrán que afrontar.
Y, como cualquier historia que se precie, también empezaron a aparecer posibles historias paralelas: relaciones de amistad, amor o desamor, traiciones, alianzas inesperadas…
Porque cuando empiezas a crear personajes, ¡es muy difícil quedarse solamente con una historia!
Y ahora viene lo mejor: dibujar estos personajes y ver cómo sus historias empiezan a tomar forma. ¡Estamos deseando ver el resultado!
